viernes, 25 de julio de 2014

ESTE VERANO ... PANAMÁ (D)

QUINTA ETAPA: D.- VALLE DE ANTÓN // PENÍNSULA DE AZUERO
                                                                         (Crónica del 16 de julio de 2014)
El sábado día 12, decidimos irnos a la península de Azuero.  Se encuentra en la
provincia de Los Santos, que es una de las 9 provincias de Panamá y su capital es Las Tablas. A esta región se le considera la madre del folclore panameño y de su traje nacional: La Pollera, que es un vestido como las que utilizan las falleras allá en Valencia. También son famosos los carnavales de Las Tablas, y sus playas del sur.
Bueno, a las 6 de la mañana arriba y con Ekaitz, Enara, Amarilis, Zarra y Gema nos dirigimos a la Terminal de buses de Albrook, para ir en primer lugar a Las Tablas. Los niños andan nerviosos, de arriba a abajo, que si comida, que si soda, que si baño..., todo son pequeñas carreras. En el bus hace algo de frío. Enara que lo recordaba de hace dos años, se trajo jersey. Cuando el bus para, suben los vendedores de empanadas, sodas, estampas, etc. También los charlatanes. Ahora sube uno hablando de una asociación de artesanos y de un evento que se va a celebrar en la capital, pero...., también vende. Para amenizarnos el viaje, nos ofrece unas pulseras a quien acierte unas preguntas un poco ingeniosas.  Enara consiguió dos y yo una. La que yo acerté era: ¿hacia donde iba Bolívar cuando se cayó del caballo?. La respuesta que yo di y que era la correcta, era: hacia el suelo. Las demás eran de ese estilo.
Al llegar a Las Tablas, volvemos a nuestros orígenes, Gema cuida las mochilas y Zarra y yo, buscamos hotel. Cinco hoteles miramos y al final nos decidimos por el Sol Pacífico, tras una ardua y dura negociación. Conseguimos que nos rebajaran el precio con la excusa deque en las ruinas de Panamá Viejo, nos dieron entrada más barata de jubilados, las mostramos y nos hicieron precio especial. No nos falta mucho, pero aún...., bueno, el caso es que sirvió y además el hotel estaba muy bien. Luego, en un busito, nos fuimos todos a Paraíso, el pueblo de Amarilis. No tiene más de 300 habitantes, pero es una joyita, con unos tejados caídos hasta final de acera sujetos por unas pilastras de madera que hace unas cubiertas fantásticas , y la gente saca las mecedoras a ese espacio.
Antes de comer fuimos a la cantina, que son unos lugares un tanto tétricos y donde solo hay hombres, a tomar unas cervezas y llevar otras para casa. Estaban viendo un musical de Camilo Sexto, y los tres parroquianos que estaban en el local, cantaban al unísono el Algo de Mí, a pleno pulmón y casi con lágrimas. Cuando después de comer fui a devolver los cascos y ver el Holanda -Brasil, uno de los tres borrachitos de antes, aún seguía tomando cervezas. Me invitó y me tuve que tomar una porque me dijo que yo tenía una mirada franca y que tenía que ser buena persona. Después de este elogio, me la tomé claro está. La gente iba a misa, que duraban una hora y media. Algunos se llevaban la silla de casa y la seguían desde afuera.
 Un par de horas estuvimos en Paraíso, allí dejé a los niños para que pasaran el fin de semana con Amarilis y su madre y el lunes regresaran a la capital.  Nosotros nos fuimos a la capital de la provincia, a Las Tablas. Encontramos una fantástica terraza-bar llamado El Bamboo, en la misma plaza y al lado de la iglesia. Bueno, aquí la misa duró ¡tres horas!, y es que se celebraban las fiestas religiosas de Santa Librada, patrona de la ciudad. Toda la ciudad estaba con banderas rojas y azules (como Osasuna), y en las casas pequeños altares con esta santa, que yo creía panameña y resulta que nació en Bayona, Galicia.(El que quiera saber la historia de la santa, a Wikipedia).
El domingo día 13, en un arrebato de amor paterno, cogí un busito y me fui a Paraíso a ver a mis hijos. No me hicieron mucho caso, pero ellos aguantan todo, me refiero a estar en esa casa, todo...menos los picotazos de los mosquitos que los tienen acribillados. Después de este encuentro, volví a las Tablas, haciendo auto-stop, pues al ser domingo, no había autobuses de vuelta. No tuve ningún éxito con los seis primero, pero de repente, salió uno de una hacienda diciéndome que me conocía (yo ni idea) y me trajo a la capi. Nos fuimos Zarra, Gema y yo, al Bamboo, a ver la famosa final Alemania -Argentina, con un cubo de cervezas Balboa, como en La Sureña en Pamplona.  Comí carne por mi primera vez en Panamá y..., nos trajeron otro cubo con 6 cervezas, porque Balboa patrocinaba algo del fútbol y este segundo cubo era gratis. Como hubo prorroga no hubo problema en terminarlo. De todas las maneras seguiré con el pescado mientras esté en Panamá. Se me olvidaba, la "mesera" era una chica joven guapísima que estudiaba magisterio. Casi le pido otro cubo. Bueno, me conformé con una foto con ella, para presumir con los amiguetes.
 Al día siguiente lunes, nos fuimos los tres a Pedasí, mientras Ekaitz y Enara volvían con los abuelos, que les echaban mucho en falta. Pedasí es un sitio turístico donde dicen que tiene casa Mel Gibson, Shakira, Magic Jhonson, un príncipe árabe y gente de esas famosilla. Esto ya lo contaré otro día porque este capítulo me ha salido muy largo. Mañana escribo sobre el resto del recorrido por la península de Azuero.
 Agur.   Daniel



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