sábado, 26 de julio de 2014

ESTE VERANO ... PANAMÁ (C)



TERCERA ETAPA: C.- PANAMÁ CAPITAL / / VALLE DE ANTÓN
                                                                         (Crónica del 10 de julio de 2014)
Acaba de finalizar el Argentina Holanda. Las bocinas suenan por la calle, todos son de Argentina como representante latinoamericano. Yo también porque los holandeses me han parecido prepotentes y con malos modales. Si viviera el Duque Alba.
El lunes 7 de julio, me vine al Valle de Antón. Está a solamente 160 Km de la capital y es una maravilla. El pueblo llamado El Valle y con poco mas de 3.000 habitantes, se asienta sobre un antiguo cráter de un volcán prehistórico, rodeado de montañas .Una de ellas como parece un poco figura humana se llama la India Dormida. Forma parecida a esta ya he visto en otros lugares. Yendo a Machu Pichu por el Camino Inca hay un paso que también se llama la india dormida o muerta, no recuerdo bien. En Cuenca en la ciudad encantada, ni te cuento los nombres tan curiosos. Vaya que en todas partes hay una literatura similar. El viaje fue muy bien, en un busito con aire acondicionado y tres horas de duración. Como lugar turístico para los de la capital, todos los hoteles son caros. Al final encontré uno El Santa Librada, que se adecuaba a mis pretensiones, solamente tenía el pego de la "vieja", que era huraña y no atendía a mis explicaciones. La tele no iba, no tenía mando a distancia y la antena era de esos cuernos que se mueven hasta que captas y además sueltos. Le comenté que eso no era fundamento, que yo pagaba la habitación y quería poder ver la tele. Movió un poco los cuernos de la antena y cuando encontró una imagen, me dijo; ahí tienes, que además es nuevecita aunque no tenga mando, y me dejó.
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Había leído en algún sitio, que había unos árboles cuadrados y me dirigí a buscarlos. Estaban dentro de un hotel que se llama El Campestre, de lujo, y hay que caminar por un sendero entre ceibas y otros árboles. La verdad es que por poco no encuentro la entrada al sendero, pero tras las explicaciones de la recepcionista lo encontré. Cuando caminaba recordaba el triste episodio que se comenta en todas las noticias estos días en Panamá, y es la desaparición y muerte de dos chicas holandesas que estaban haciendo la Ruta de los Quetzales, y que aparecieron lejos de la ruta y comidas por los animales. Esta Ruta de los Quetzales entre Cerro Punta y Boquete, la hice yo con mi amigo Ángel Huarte que por entonces frisaba los 72 años, solos y sin guía. No tuvimos ningún problema. Este año pensaba repetirlo, pero tal y como esta la situación de psicosis, creo que tendré que desistir. Iba por el camino y me crucé con una pareja, él era de Tenerife y ella panameña. Me comentaron que iba bien para llegar al lugar de los árboles cuadrados y que los distinguiría porque..., debajo de cada uno de ellos ponía: árbol cuadrado. Así cualquiera es botánico. Los encontré, hice unas fotos y regresé.
De verdad este lugar es el paraíso; rodeado de montañas, casas de una altura, buena temperatura y.., enfrente de mi "hotel", un internet, y más abajo un restaurante de comida peruana llamado El Camino del Inca. En los dos lugares estuve, en el primero tuve una experiencia agridulce. Por internet conseguí un billete de Cali a Panamá por 160 euros, me emocioné tanto que no debí hacer todo bien y al día siguiente comprobé que la reserva estaba anulada .Nunca ha sido mi fuerte esto de los móviles, wassap y todo ese mundo de las nuevas tecnologías. Espero a que llegue Zarra y con él lo resolveré. En cuanto al restaurante hay dos cosa de la comida peruana que me privan: el ceviche y el pisco sawer. Ceviche no había pero de lo otro sí, y aunque sea un poco soso beber solo ..., estaba bien bueno. Una Hacienda se llamaba: Jardín del Edén, otra en cambio La Puerta del Paraíso, y así sucesivamente. Todo son caminos para patear o andar en bici. Fui hasta un hotel precioso llamado El Rincón Vallero. Como siempre, husmeé un poco pedí la carta y me fui. Iré en otra ocasión, con mis amigos o con quien surja (seguro que con Gema y Zarra ), y seguro que un día en mi estancia en Panamá haremos "la marquesada",que es lo que hace una persona normalita que tiene frustración de marqués según mi amigo Ángel. O sea iremos a comer allí. Estaba tan bien que decidí volver a Panamá, pensando que cuando vinieran mis amigos y tal y como está la situación sería una alternativa formidable volver aquí en vez de La Ruta de los Quetzales. Le pedí una tarjeta a la viejecita de mi hotel y me miró con mala cara (había perdido yo otra), diciéndome que me iba a cobrar un dólar. No quise comer allí por no ver su cara y me fui al Don Pepe, donde después de tomar un san cocho de gallina y la insustituible Balboa, emprendí el regreso a Panamá.
Hasta la próxima. Agur.


 Daniel

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es Balboa una cerveza.

Joxepa.