domingo, 13 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (H)

OCTAVA  ETAPA: H.- MONTAÑITA …. GUAYAQUIL

(Crónica del 15 de agosto de 2014)

El martes 12 de agosto, después de dejar Montañita, nos vinimos a Guayaquil. Soy un nostálgico de la nostalgia. Pensé que tenía que llegar hasta aquí por dos motivos: para acompañar a Zarra y Gema que salen de aquí el jueves 14, y para reencontrarme con Antonia 22 años después de nuestro
encuentro en Atacames. Ella ya es abuela y yo padre de dos niños que enseguida cumplirán 12 años. Nos vimos, y estuvimos charlando sobre lo que cada uno recordaba de 1.992 y luego, sobre lo que ha sido nuestra vida desde entonces hasta ahora. Fue  un encuentro agradable. Yo le traía fotos que había tomado en aquel año y ella me llevó a comer "cangrejo de Guayaquil". Fue imposible lo del cangrejo, todos los locales estaban a tope pues al día siguiente comenzaba la veda del cangrejo, que cambiaba de caparazón y ya no se podía pescar, y todo Guayaquil estaba en los locales donde hasta el día de hoy daban ese crustáceo. De todas las maneras creo que recorrimos todo Guayaquil en coche de arriba abajo, para acabar cenando la socorrida carne de churrasco. A las 11 de la noche me llevaba a mi hotel "El Manso" en el malecón. Te das cuenta que el tiempo pasa no solo en el físico de las personas sino también en el  alma o personalidad. Como dije una vez a mi amigo Roberto Centeno, la vida no es como las películas de la tele que le das al "pause" y luego al "play" y todo sigue como lo dejaste. Está bien la nostalgia, pero no sé si es bueno  el regreso al "pasado", en el "presente".
Después de este rollo "psicodélico", os cuento que estoy hospedado en un magnífico hostal en el
malecón, junto al río Guayas. Comparto habitación con otros dos y hay que atenerse a unas pequeñas normas de respeto. Es increíble que para las 6 de la tarde ya cierren todo en esta zona, tiendas y negocios. Ahora mismo estoy escribiendo desde la terracita del hotel, y no se ve un alma, solamente el pasar de los coches. Mañana intentaré un recorrido en el bus turístico. En cuanto a Antonia, al día siguiente no le llamé. Se cerró un círculo en mi vida, (ya pasada).
Para las 10 de la mañana ya estaba esperando en la parada de Olmedo (en honor de un gran alcalde de Guayaquil), a nuestro autobús panorámica. Así nos enteramos de que la ciudad tiene 3.000.000 de habitantes. Que el malecón tiene una extensión de 2 Km y medio, y que en un extremo del malecón se encuentra una torre morisca llamada también la torre del reloj, de 30 m de alto, con un reloj , claro está. Al final nos enteramos que la ciudad fue fundada por Francisco de Orellana en  1.537. La leyenda dice que un cacique llamado Guayas, juró a su "novia", llamada quil, pelear a muerte contra los colonizadores y que de allí viene el nombre de Guayaquil. Muy bonito, pero no dijo si murió peleando o si vivió con su novia. El caso es que Guayaquil fue un gran puerto fluvial pero que creo que estuvo muy vinculada con los piratas, Morgan entre ellos, pues hay un parque dedicado a ellos y también en el cerro de Santa Ana hay un Galeón expuesto. El cerro de Santa Ana, sería el origen de la ciudad pero ahora se ha convertido en un cerro con unas casitas muy bonitas (demasiado bonitas para mi gusto),
preparadas para el turista y coronado por un faro y el galeón que os he comentado. Estéticamente muy bonito, pero cada 30 escalones hay un guardia de seguridad. Ah, por cierto, hay 444 escalones hasta arriba. Para abajo también. Cuando llegué a la cumbre había un bar con el cartel: "lo lograste, celébralo", y..., cerveza al gaznate. Por la tarde estuve paseando con una chica colombiana llamada Viviana y que es doctora en microbiología. Muy bien, pero eso, era doctora en microbiología, le tenía que haber sobrado el micro.
Para despedirnos, los amigos fuimos a cenar a un asador (regularcillo) y luego a un sitio mas elegante a por nuestra ración de caipiriñas. Esto estuvo mejor. El jueves 14 de agosto ellos se iban al aeropuerto para volver y yo a la terminal de buses, para empezar mi regreso a Panamá. Esto ya será otra historia.

Agur. Daniel

sábado, 12 de julio de 2014

MAPA DE ITINERARIOS POR COLOMBIA Y ECUADOR 2014

PANAMÁ Y COLOMBIA 
A.-CAPURGANÁ - SANTA FE DE ANTIOQUIA
B.-SANTA FE DE ANTIOQUIA - POPAYÁN
C.-POPAYÁN (COLOMBIA) - IBARRA (ECUADOR)

 ECUADOR 
A/B.-IBARRA(ECUADOR) - ATACAMES
C.-ATACAMES - QUITO
D.-QUITO - RIOBAMBA
E.-RIOBAMBA - CUENCA
F.-CUENCA - MONTAÑITA
G.-MONTAÑITA - GUAYAQUIL
H.-GUAYAQUIL - Y YA... LA VUELTA A CASA

viernes, 11 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ... 2014 (VUELTA A CASA 1)

OCTAVA  ETAPA:    GUAYAQUIL Y …. VUELTA A CASA

(Crónica del 17 de agosto de 2014)

El jueves día 14, comienza la aventura en bus. Antes tengo que contar otra "ventura", el día anterior en Guayaquil, estuve en la plaza Bolívar o plaza de las Iguanas, por la cantidad de iguanas que hay paseando tranquilamente y subidas a los árboles para dormir por la noche. Bueno, pues para que Zarra me hiciera una foto haciendo como si le diera de comer a la iguana, me moría del miedo o del asco. Son feas, feas, feas. No me extraña el famoso libro de Vázquez Figueroa, La Iguana, y la repulsión que creaba dicho personaje.
Volviendo al día 14, con mis amigos compartí taxi , ellos para ir al aeropuerto y yo a la terminal de buses. Para que os hagáis una idea de los precios, el taxi nos costó 7$ y mi billete de bus para atravesar todo el país, 14$. A las 7 y media iniciamos el viaje. Los periódicos dicen que el día anterior se produjo un terremoto en Quito, pero nosotros ni nos enteramos. En un principio, todo el paisaje son plantaciones de arroz. En Babahoyo, suben de golpe 7 vendedores que vociferan: seco de gallina, tajadas, coco, choclo, yuka, 12 lápices a dólar, 10 plumitas 11 $, agua, cola, limonada,...Ahora estamos atravesando una zona bananera y maicera. Vamos por la E 25 hacia Quevedo. Desde aquí nos vamos a dirigir a Santo Domingo de los Colorados. Aprovecho la parada para preguntarle al chófer a ver cuando llegaremos a Tulcán y me dice que sobre las 10 de la noche. Me hace pensar si acierto con este viaje y estos horarios o no. Aprovecha la ocasión para subir también un "charlatán", que nos cuenta su penosa vida. Tiene una hija enferma y se le hace duro pedir, porque el tiene un trabajo de albañil con el que gana 60$ a la semana, pero para el tratamiento de su hija no le alcanza y....cuando se despide nos dice esta frase lapidaria: "algún día ojalá no les toque pedir". De todas las maneras todo los charlatanes se despiden con:"el Señor los bendiga".
Hasta aquí todo ha ido bien, la carretera es buena y llana. Ahora tenemos que cruzar los Andes para dirigirnos a Quito. El paso es bestial, es un alto de unos 4.000 m, pero nadie me supo decir como se llamaba, cuando bajábamos nos cruzamos con los raíles del ferrocarril, "El tren de los Andes". A las 4 de la tarde entrábamos en Quito, en la terminal de Quitumbe. Nada mas salir de Quito, se ven perfectamente dos volcanes con el cono nevado. Como no estaba Zarra, no supe que volcanes eran. El resto del viaje se tornó increíble. No me acordaba yo de que a las 6 de la tarde ya era todo oscuro, y claro está nos oscureció enseguida. A eso de las 8 de la noche pasábamos por Ibarra y aquí me entraron las dudas de si bajarme o no, porque a la frontera iba a llegar muy tarde. El recuerdo del hotel de "psicosis", donde estuve anteriormente y la película que estaba viendo en el autobús: Mi nombre es Kjan y no soy terrorista", pesaron en mi decisión y decidí seguir. Pese a lo que me dijo el chófer a las 10 seguíamos de marcha y..., pinchamos. Imaginad lo que es a esas horas y con el frío que hacía, cambiar la rueda gigante de un autobús. Bueno, pues entre el chófer y su ayudante lograron cambiar la rueda en menos de media hora. Yo salí a ver cómo la cambiaban y me quedé helado. Iba con pantalón corto y sandalias, pues bien, en el bus me puse las perneras esas que se acoplan a un pantalón con cremalleras, pero que no eran del que llevaba, unos calcetines y luego las sandalias, más el pijama haciendo de manta y el bolso encima de las rodillas para amortiguar el frío. Unas pintas de película.
 Así llegué alas 11 y media a Tulcán. Decidí quedarme allí, no coger taxi e ir a la frontera. Pequeño problema, a las 11 y media no es buena hora para buscar hotel. Los dos primeros que miré estaban completos, en el tercero había sitio. No estaba muy bien, pero no estábamos en condiciones de exigir. Aún pille un sitio de esos que hacen pollo con patatas abierto y comí un poco pues desde el desayuno no había probado bocado. Claro, así lo de mis 73 kilos de ahora. Intentaré aprender bien esto de los horarios para otros viajes.
  El día 15 a las 10 de la mañana cruzaba primero la frontera ecuatoriana de Tulcan y a los pocos minutos la Colombiana de Rumichaca. No tuve ningún problema, sí el impedimento de las colas. Agarré un taxi colectivo y me vine a Ipiales a la terminal de buses. Compré un billete para el último trayecto hasta Medellín, pero desde Pasto que está a 80Km de Epiales y es la capital del departamento de Nariño. Cuando me dijo que el precio eran 100.000 pc, casi me da un infarto, hasta que me situé hice los cálculos y eran como 40$, pero es que el paso en un cuarto de hora de un país a otro y de una moneda a otra me descoloca un poco. Como venía solo tiré de la "biblia " de los viajeros la Loney Planet y me indicó el hotel San Sebastián. Aquí vine y había una pequeña estatua del santo con una placa alegórica a su vida. Así supe que no murió a flechazos, porque de esa se curó, sino mas tarde. Por la tarde, compré tres libros: Suecia, Infierno y Paraiso ( por nostalgia, lo leí a los 17 años); Alí Bey, viajes por Marruecos ( por seguir completando mi biblioteca de viajes); y La velocidad de la Luz de Javier Cercas ( porque me gusta el autor). En total creo que fueron 2 euros. Ah, también compré ropa interior, y así renuevo la vieja y la tiro y de paso no lavo.
El día 16 sábado, amaneció frío y lluvioso. Aproveché para leer algo sobre Pasto. Así sé que es la capital de Nariño, que tiene algo más de 400.000 habitantes y esta situada a 2.527 m y con una temperatura media de 14°, o sea que fresquita. En 1.537, Sebastián de Benalcazar fundó la villa según el diseño tipo de todas las fundadas por los españoles. En 1559, la corona española la elevó al rango de Ciudad (como Sangüesa), pasando a denominarse definitivamente San Juan de Pasto. Como los conquistadores españoles, venían con los misioneros católicos, aquí trabajaron bien. En este momento, en la ciudad de Pasto hay: 56 parroquias, 10 seminarios, y 22 conventos. Todo esto es santidad, pero cuando yo llegaba en el busito desde Ipiales, poco antes de Pasto había 3 moteles lujosamente montadas y nada de camuflados. Las "pajaritas", mas pobres y menos agraciadas por la belleza pululaban al lado de la plaza Carnaval y cerca de alguna de las iglesias. Lo pude ver en mi recorrido de hoy por la ciudad, porque no he hecho otra cosa. También vi una "cosa " cerca de esta plaza Carnaval: había una señora con tres cabras con las ubres bien llenas ( las cabras, no la señora), las tenía atadas a un árbol. Se acercó una niña, y la señora, cogió un vaso ordeñó a una de las cabras y le vendió el vasito de leche bien fresca. Acto seguido cogió a las cabras y prosiguió su camino hasta otro lugar de la plaza para repetir la operación. Y esto es todo por hoy. Ahora me voy a autobuses pues a las 5 y media cojo el bus para Medellín. Se supone que mi hora de llegada será sobre las 3 de la tarde del día 17. Ya os contaré.
 Agur, Daniel .  


jueves, 10 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ...2014 (VUELTA A CASA 2)

NOVENA ETAPA:    …. VUELTA A CASA Y ÚLTIMOS DÍAS EN COLOMBIA

(Crónica del 19 de agosto de 2014)
El sábado 16, a eso de las 6 de la tarde cogía el autobús para ir a Medellín. A la terminal fui en taxi, porque cosa curiosa, también hay otros que te llevan como pasajero, pero... solamente pueden llevar a mujeres. Me quedé sorprendido, pregunté por esa discriminación y el taxista me dijo que era por seguridad, que dos hombres en una moto es peligroso para los robos. Acepté la explicación, pero en Brasil, creo que en Macapá, fui en una moto de "bulto", y nadie decía nada.
El viaje en bus, fue como todos. Aunque iba preparado para el frío, este me venció. No sé qué manía tienen con poner el aire acondicionado a tope por la noche, todo el mundo va con manta, y yo estuve a punto de comprar una. La "poli", subió cuatro veces al autobús a lo largo del viaje, pidiendo la "crélula", y mirando en la bodega del bus. A mí no me molestaron mucho al ver el pasaporte, pero era todo esto bastante rollo. Pasamos por Popayán, ya de noche y así continuamos hasta Pereira, donde se bajaron casi todos los pasajeros del bus, lo cual aproveché para cambiarme de asiento y ponerme en uno que diera el sol y  desentumecer los huesos. Seguimos el trayecto y pasamos por una población que se llama Las Pintadas, tiene buena "pinta", lo dejaremos para una próxima ocasión. Desde Pereira hasta Medellín, el paisaje es precioso, regado en su mayoría por el verde de los cafetales, pero todo el rato es subir y bajar, subir y bajar. Circulan grandes camiones creo que se llaman " mulas", que justo pueden subir estas pendientes.
A las 11 y media entraba en Medellín, habían sido casi 18 horas para travesar todo el País desde Pasto hasta Medellín. Fui al hotel que me recomendó mi amigo Juan, El Versalles y... sorprendentemente, no me pude alojar allí. No entendía, me dijeron que si era extranjero no podía, que eso más que un hotel era como una residencia para nacionales o extranjeros residentes. Juan ya me explicará como pudo él alojarse aquí. Encontré otro hotel cerca de la plaza Berrío y allí me alojé por dos noches. Regateé un poco el precio y la señora me bajó de 40,000 pc a 35,000 pc la noche. Luego me fui a terreno conquistado, al parque Lleras, al restaurante Thaico a comer. Ya había estado otras veces. Cuando estaba comiendo, vinieron dos chicas y se sentaron en la mesa de al lado a comer, claro está. Cuando yo acabé, pedí mojitos y zumo era un 3X1, fui a lo fácil. Les dije a las chicas que 3 eran mucho para mí, (mentira), y que beber solo era muy triste (verdad). Aceptaron, pero una de ellas, Daniela, no bebía, y a consecuencia de ello me tuve que beber 2. Al calor de los mojitos, pedí otra ronda y entre Juliana y yo, nos bebimos los tres. O sea que con la excusa de que tres eran mucho, me bebí 4 y quedé para comer al día siguiente con Juliana. A la vuelta al hotel, sin ningún problema, en el metro me manejo muy bien. Como estoy situado al lado del Parque de Botero, paseo por la plaza que rebosa de "pajaritas" y transexuales. Como decía, creo que Quevedo, "poderoso caballero es don dinero", se me acercaban ofreciéndome, "amor del bueno", les digo que no quiero y me responden: ¿por qué no?  Mientras llego al hotel pienso para mí: buena pregunta, y me voy a dormir. Antes, un "tinto" es mi frugal cena.
Añadir leyenda
La gente es muy educada. Cuando me levanté el lunes: ¿cómo le amaneció, señor?, me comenta la recepcionista del hotel. Fui a desayunar huevos pericos y al dar las gracias, porque realmente estaban muy buenos, la camarera me respondió: con mucho gusto. Así podría contar mil saludos o frases de educación. Fui a continuación a casa de la madre de mi amigo Jaime, a conocerla y saludarla. Luego cometí una pequeña imprudencia, me fui caminando hasta el metro por La Floresta y no había apenas gente en la calle por ser feriado. Hay un poco se psicosis entre los colombianos, pensando que me van a robar, y todos ellos me advierten aunque sea a  luz del día: no pase por el puente, vaya por esa acera, tenga cuidado, etc. La verdad es que yo me he sentido muy seguro y hasta hoy, último día, no me ha pasado nada. Luego fui nuevamente al restaurante Thaico a comer con Juliana, que apareció puntual y la sobremesa se nos hizo hasta las 5 de la tarde. Luego cada uno a su obligación, yo al hotel a preparar la maleta y ella a recoger a su hijo. Mañana 19, parto para Panamá y abandono Colombia, un país que me entusiasma. ¿Volveré?. Ahora no lo sé, pero…

 Agur, Daniel

miércoles, 9 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ... 2014 (VUELTA A CASA 3)

DÉCIMA ETAPA:    …. VUELTA A CASA: PANAMÁ

(Crónica del 20 de agosto de 2014)
El martes 19, me levanté algo tarde para lo que debiera. Todo fue un correveidile. Entre ir a internet, comprar una camisa de un jefe indio, subir en el metro hasta el parque Lleras a desayunar con Juliana (había logrado sacar media hora del trabajo). Total que fue un cuarto de hora para la despedida con
prisas y mal. Correr hacia el metro, llegar al hotel, donde afortunadamente había dejado hecha la mochil, y correr hacia los autobuses que salían hacia el aeropuerto, que afortunadamente estaban cerca del hotel. Lo cogí a punto, como me gusta, cuando ya estaba saliendo, un poco antes de las 11 y media. Teniendo en cuenta que a las 11 estaba en el Parque Lleras, he hecho una carrera de velocidad, que ni Usain Bolt, la hace tan rápido. El "bus", le pegaba rápido, pero había un embotellamiento espantoso. Yo me estaba poniendo nervioso porque el tiempo pasaba y tenían que estar para las 12 y media en el aeropuerto de Córdoba, que se encuentra a bastante distancia de Medellín. A las 12 y media llegaba y tal y como marcaba la ley, 3 horas antes de la salida en un vuelo internacional, allí estaba yo. Todo estaba bien, el billete lo había comprado por internet, metí la mochila y me dieron la tarjeta de embarque.
Ahora, aún, un poco nervioso por las prisas, me tomo una cerveza Club Colombia mientras escribo y espero. Por cierto nada barata, 7.300 Pc, unos 3 euros. Como tenía mucho tiempo, decidí pasar ya a emigración y así quedarme en la puerta de embarque a esperar. En emigración, todo iba bien, una "poli", guapa me mira el pasaporte, me pregunta por Colombia, que qué tal y todo eso y..., me dice o mejor me manda al control de narcóticos. No me lo podía creer. Como ya me lo conocía del viaje anterior a Colombia, sabía de que iba eso, no me importaba, pero me jodía. Otra "poli", me hace pasar, no una sino dos veces por la cinta  de rayos X, ya pensé que me iban a hacer tacto rectal de tanto mirar el estómago o lo que se viera en la maquinita. Finalmente me dice: buen viaje señor. No aguanto más y le pregunto : ¿ por qué me han hecho el control de narcóticos? Respuesta de la policía: aleatorio señor. Cojonuda respuesta, no había nadie, ni fila ni nada, solo estaba yo porque había entrado muy pronto y va la "tipa" y me dice que aleatorio. Como decía Manu Leguineche, en las fronteras lo mejor es callar, poner buena cara y sonrisa. No quise seguir conversando más y me fui a aburrirme a mi sala de embarque. Ah!, antes tuve que pasar otro pequeño control donde me preguntaron a ver con cuánto dinero salía de Colombia y hacia dónde me dirigía. Por ahora, eso fue todo en el aeropuerto de Medellín. Cambié antes el dinero colombiano que me había sobrado  dólares y me dieron 57$, que vendrán muy bien.
 El vuelo a Panamá duró 55 minutos. A mí, llegar a  Medellín por tierra y mar me llevo 3 días. El viaje estuvo bien, sin turbulencias ni nada, pero... lo del espacio vital! El avión, me fastidia un poco, no me gusta volar, pero bueno, sentado en mi asiento voy más o menos tranquilo, pero si el de adelante echa el asiento hacia atrás, como lo ha hecho, me pongo nervioso. Invade mi espacio vital en el avión, aunque sean solo unos centímetros, y yo necesito mi espacio para ir más o menos relajado. Puede parecer una tontería pero para mí es así. Mi espacio vital quedó invadido y me alteró. Todo esto lo estudié cuando hice el curso de postgrado de Educación Física en la UNI. Entonces no le hice mucho caso a todo esto, pero ahora sí, y de vez en cuando repaso los apuntes sobre temas como este del espacio vital, la actitud postural, etc.
 Bueno, después de todo esto quiero decir que ya estoy en Panamá capital. Llueve y no sé cómo es la temperatura exterior porque aún no he salido del avión. Otra cosa curiosa, todo el mundo, menos yo que estoy escribiendo, está de pie en el pasillo esperando que se abran las puertas y ya llevan mas de 10 minutos. ¿Por qué la gente en cuanto el avión toca tierra se pone de pie? Al final hemos salido todos a la vez. No he tenido problemas en la aduana, pero afuera no me esperaba nadie. He cogido un autobús y luego el metro para llegar a casa. Un tiempo, triste, lluvioso y en la casa solamente estaban mis suegros y mis hijos. Poca gente para lo que fue esta casa. No había comido y tuve que bajar a una tabernucha de mala muerte como las que cuenta Pérez Reverte en sus escritos, a comerme un perro caliente y 2 cervezas Balboa. Pero me sentí bien en ese lugar, como un parroquiano más, mientras un tipo sacaba a bailar a una negra gordita y los demás seguíamos el ritmo acompasando con nuestras botellas de cerveza. Posiblemente repita, entre esa gente me siento más seguro que en este Moll, desde donde mando esta crónica.

 Agur. Daniel

martes, 8 de julio de 2014

ÚLTIMOS DÍAS EN PANAMÁ Y ... A PAMPLONA

NOVENA  ETAPA: ÚLTIMOS DÍAS EN PANAMÁ  Y… VUELTA A CASA

(Crónica del 27 de agosto de 2014)
Esta ya es mi última crónica del viaje. Como os estaba diciendo, estamos a jueves 21 y os escribo desde el Moll de Albrook. Estos días, yo los denomino, los días de la basura, pues no sirven para nada. Estás preocupado de que no te pase nada, no te pongas enfermo, y este año en mi caso añadido de que no les pase a mis hijos, la preocupación se multiplica por tres.
 Por primera vez desde que estoy en Panamá hubo una pequeña incidencia en el flamante METRO y estuvimos parados en la vía, algo así como un cuarto de hora. Nadie protestó. Como José Carlos el onubense, había venido desde El Valle de Antón a la capital para tratar de arreglar el turbo del coche, que también se le había estropeado, quedamos y nos fuimos a comer al lugar clásico de siempre: al Benidorm2 y pedimos también lo clásico de siempre: corvina al ajillo y un par de Balboasa.
 La ciudad y la estancia de 4 días seguidos aquí me pesa. Ya quiero irme, aunque tampoco tengo una gran ilusión como tenía antes por volver a casa. El sentirse "solo", es jodido. Antes en los viajes, si quedaba con alguna chica para hablar o tomar una cerveza, si no acudía a la cita, no le daba mayor importancia, si acudía bien. Ahora es diferente, hoy dí 21 había quedado, además tenía necesidad de hablar y expresar mis sentimientos, como la persona con quien he quedado, no ha podido aparecer por motivos de trabajo, me hundo un rato. Por eso quiero irme y no formar castillos en el aire. La tarde sigue lluviosa, lo cual no anima mucho. Bueno, siempre me queda el recurso de La Staberna de la Sonrisa de J.R. Hoy cuando llegué, me ofrecieron silla y me esperaban. Me siento cómodo en este lugar.
En casa, mis hijos ya habían hecho la maleta y la familia estaba triste, porque nuestra partida era inmediata. El viernes 22, fue prácticamente, mi último día en Panamá. Fui a Iberia a aclarar lo de los billetes, y me metió un rollo, con la salida de los hijos, que en teoría como que casi no podían salir conmigo. En casa lo leí más  tranquilo y todo lo que me contó como si fuera una prevención, resultó que se refería a residentes en Panamá, fueran panameños o extranjeros residentes. Yo creo que quien no se habían leído su propio papel eran ellos.
Me vine al mercado del marisco a comer ceviche y bueno, casi me enrollo con la camarera porque al decirme ella sí mi amor, yo le respondí, sí mi señora. Ella dijo que nunca le habían dicho un piropo o una frase tan bonita, y casi quedamos. Como decía mi madre, al casi le falta el todo. O sea, nada, de nada. Me fui al casco viejo, que está precioso, y mientras me tomaba una caipiriña, me llamó Yomaira. Total, que muy encantado con la conversación, pero luego todo quedó en agua de borrajas y me deprimí un poco, porque le había echado mucha ilusión a estar los últimos días en Panamá con ella. Ya veremos como acaba la historia. Solo os cuento que alquilé una habitación con dos camas en el Acapulco y que pude dormir en una y en otra solo.
Al día siguiente, cuando ya me iba, fue sorprendente, la gran bronca que había tenido, se fue disipando. Mientras salía del hotel Acapulco para ir a casa el último día, y además un tanto" traumado", me ocurrió una cosa curiosa y que en parte, me hizo reír y quitar el mal humor. En esa zona, hay muchos hoteles de 24 horas, o de alquiler de cuartos por horas, para parejas. Bueno, pues bien, en la calle había un señor "mayor", que había estado con una negrita impresionante, y a la que no le subía la parte superior del vestido, mientras que con las manos se sujetaba la parte delantera del vestido, mientras el otro afanosamente trataba de arreglarle el desaguisado, intentado subir la cremallera algo más arriba de la cinta del sujetador, que visiblemente mostraba por la espalda. Yo estaba viendo toda esta jugada y los apuros de ambos, sobretodo del señor, un poco chapuzas, y de la chica, por la situación un tanto cómica en la calle. En eso que se le caen a la chica las gafas y claro, ni ella se podía agachar a cogerlas, ni el señor a soltar la cremallera. Yo me reía para mis adentros y gentilmente yo fui el que se agachó, recogió las gafas y se las dio a la señorita mientras púdicamente con sus manos evitaba que se le cayera la parte de arriba del vestido. Fue una situación graciosa, y la chica también lo vio, así que me dio las gracias con una sonrisa cómplice por el favor, mientras yo me alejaba camino del metro. Desde la lontananza, pude ver como el tipo, no fue capaz de arreglar la cremallera, y los dos desaparecieron por una calle transversa, no sin antes, esbozar yo una sonrisa que me hacía falta.
 Desgraciadamente, cuando llegué a casa, Ekaitz estaba enfermo y..., nos íbamos esa misma tarde. Tenía fiebre y dolor de cabeza. Mi suegra le había dado un medicamento, pero yo por si acaso lo llevé al médico. La consulta estuvo muy bien, es privada, pero solo me cobraron 10 dólares por la visita, y luego otros 10 por una analítica de sangre, cuyos resultados llegaron al cuarto de hora. Con todos estos datos y al ver que estaba bien para viajar, subimos a casa más relajados.
 Luego bajé a mi taberna cuyo nombre es algo así como "las risas de JR", y me despedí del personal, no sin tomarme antes dos cervezas Balboa, que serían las últimas de este viaje. Ya les dije que según las circunstancias, volvería en el 2015 o no. La vida, no la llevas tú, es ella la que te lleva.
Luego al aeropuerto. Y yo quería ir pronto, pero el hombre dispone y las circunstancias son las que proponen. Había un "tranque  de cuidado, y llegamos solamente con dos horas de anticipo. No hubo ningún problema al pasar los pasaportes, pese a los augurios de la de iberia. No había los asientos que nos hubiera gustado tener, pero nos dieron una fila de cuatro para nosotros tres solamente y con respaldo en la pared, sin molestar a nadie en caso de echar los asientos hacia atrás. También tengo que decir en favor de mi familia panameña, que a despedirnos vinieron 12 familiares, y que conste, que no era por mí, que soy un poco el agregado o añadido, sino por mis hijos. Fue un detalle de cariño, además la suegra ya me dijo que su casa, mientras estuviera en pie, era la casa de mis hijos. Yo está claro que me tendría que buscar la vida entre el Acapulco y la sonrisa de JR. El viaje estuvo muy bien, yo siguiendo la trayectoria del avión en la pantallita del asiento de en frente y mis hijos viendo películas. Echaban ocho apellidos vascos, y tres bodas de más, entre otras. Como tengo una hija, Enara, que es un public releitions y me supera, después de cenar fue capaz de enrollarse con el sobrecargo y traerme paulatinamente dos cervezas y dos botellitas de un buen vino. En dos meses no había probado ni gota. Algo que le agradecí a Enara. Mientras tanto Ekaitz participó en un concurso de dibujo, y según el sobrecargo estaba fantástico lo que hizo. Yo le fui a decir, que mis euros me costaba la academia de dibujo en Pamplona, pero prudente por primera vez, me callé. Ekaitz se creyó todo eso de que estaba muy bien y que iba a ganar y me dijo que me iba a ofrecer un viaje a Nueva York, que creo que era el premio al ganador. Solo el ofrecimiento, con la candidez que lo hizo, fue mi premio.
A las diez aterrizábamos en el Adolfo Suárez, esto lo pongo con coña, es el antiguo Barajas. No salimos del aeropuerto y a las tres de la tarde, cogimos el vuelo para Pamplona. Todo bien. Esta vez nos estaban esperando la mejor amiga de Maricruz, Mavi, y mi primo Toño. Las entrada a casa fue más dura. Era la primera vez en mi vida que volvía y no había nadie en caso. El vacío de Maricruz se me hizo muy grande, y los sentimientos de tristeza que no tuve cuando el deceso, los tuve ahora al estar solo con mis hijos y con las maletas sin saber que hacer o no creyéndome la situación en la que me encontraba. Al día siguiente ya estaba mejor y pensando en el viaje del 2015.
Agur a todos. Daniel


lunes, 7 de julio de 2014

PANAMÁ 2014 .- FINAL DE VIAJE

PEQUEÑA SÍNTESIS FINAL DEL VIAJE
Me resultó muy duro al principio, llegar y estar en Panamá en casa de los padres de Maricruz, sin ella. Las fotos colgadas en las paredes, las habitaciones, la cocina, todo me recordaba a ella. Ha sido curioso que la he echado en falta en el viaje, cuando en realidad, de 20 años que vivimos juntos, solamente un año viajamos los dos en plan mochileros, y fue por Panamá y Costa Rica en el 95. Ojalá hubiera hecho  yo este viaje antes. Hubiera comprendido infinitamente mejor, la psicología de Maricruz, ante muchos temas. La necesidad de que yo sea amable con toda la gente, no solo con mis amigos (En Panamá, lo son ); el ir siempre bien vestido, no llevar la ropa "ajada" ; preocuparme por los olores corporales, las duchas, la tranquilidad ante situaciones adversa....todo esto y más he comprendido mejor ahora.
 He conocido gente, y gente interesante, pero... 20 años de convivencia, no se borran de un plumazo. La casa de sus padres está un tanto vacía y yo..., no paré nada, me iba. Panamá ha crecido y sigue creciendo, sobretodo la capital. Hay obras públicas y privadas por todas partes. Están en el boom de la construcción, pero la idiosincrasia y amabilidad de la gente, sigue siendo igual. Colombia no me ha sorprendido, pero es que estuve hace dos
años nada más y los cambios han sido mínimos. Sigue siendo un país encantador y..., seguro. Ecuador sí ha cambiado y mucho, para bien de los ecuatorianos. Carreteras impecables, buenos autobuses, trabajo en general. Aunque tenga sus detractores, sobre todo en esta vieja y clasista Europa, Correa lo ha hecho y lo está haciendo muy bien. Se acabaron esos tiempos en los que solo los "blancos", podían llegar a presidentes. Así le fue a la América Latina, donde unas pocas familias tenían toda la economía del país. Los tiempos están cambiando y una gran cantidad de ecuatorianos han regresado a su país, pero también una gran cantidad de europeos, están viniendo a estos países. Ah!, ninguna traba para entrar a estos países y eso que he pasado un montón de fronteras.
 Agur. Daniel