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viernes, 18 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (C)

CUARTA ETAPA:  C.-IBARRA (ECUADOR) // ATACAMES
                                                                         (Crónica el 5 de agosto de 2014)
El día 1 de agosto dejé el hotel de "Psicosis", y con mis amigos nos fuimos a desayunar. En la el viaje que hice en el autoferro hasta San Lorenzo, y desde allí a Esmeraldas, para luego ir a Atacames. Vaya, una paliza y todo por un sentimiento nostálgico de cuando estuve aquí en el 92.
primera cafetería que entramos, el dueño nos empezó a explicar los desayunos que tenía, empezó a hablar y le corté, le dije: tú eres de Madrid, y efectivamente lo era, llevaba 4 años en Ibarra y no tenía intención de volver. Luego, fui a la estación de buses pensando que habría bus directo a Atacames, pero no lo había. Ahora tengo que hacer
 Los vendedores empiezan a subir al  bus, y como sigan subiendo más, me arruinan, pues "pico" con casi todos. Debe de ser el síndrome de alumno cuando van de excursión y el bus para en una tienda cualquiera aunque sea una ferretería, que los alumnos compran alicates o destornilladores. Yo igual, primero compré un vaso de frutas, luego un pendrive y no compré el gin-gang, porque no tenía con quien comprobar los efectos.
 Conforme avanzaba el bus, iba recordando algunos lugares. Especialmente un pequeño pueblo perdido, que parecía del oeste, donde paró el autoferro y D. Angel Huarte y yo, nos encontramos con la escena de un viejo negro borracho tocando una guitarra en una estancia vacía, con un sentimiento que se nos quedó grabado en la memoria. El trayecto es bonito, al principio se ven grandes plantaciones de caña de azúcar. Vi cómo se trabajaba para recogerla, primero quemando el suelo y allí entre cenizas vas cortando caña. Mejor sigo algún año más de profe.
No llegué a San Lorenzo por indicación del ayudante del chofer que me paró en un cruce anterior, creo que se llamaba Calderón, para ir a Esmeraldas. Había recorrido 156 Km y aún me quedaban 160 Km. También me planteaba, ¿qué hago yo aquí?, como Bruce Chatuin, con mi mochila y contemplando a una negrita que llevaba un pollo en las manos y también esperaba el mismo bus que yo. Finalmente llegó el bus, me senté adelante, con un tipo con sombrero que enseguida empezó a largar. Total, que me propuso a su hermana de cuarenta y pocos años como novia, que era guapa y...lo dejamos para otra ocasión, pero ya le iba a llamar por el móvil. Antes de bajarse, me dio un consejo: Jesucristo va a venir y hay que prepararse porque juzgará a vivos y muertos. Me dio la mano y se fue.
El viaje en bus, es una aventura, no es que lleve al lugar, sino lo que vas viviendo dentro. Llegué a Esmeraldas, y todo había cambiado. Ahora era un pueblo "rico", pujante, con buenas calles y carreteras. Creo que por esta zona hay bastante petróleo. No era para nada la Esmeraldas que conocí. El bus que tenía que coger, era de lujo, mientras que la vez anterior era con asientos de madera y como una furgoneta descapotada. Llegar a Atacames y me sentí perdido. No era para nada el pueblito que yo conocí. Era un poco el Benidorm de los pescadores (el que yo conocí), y el Benidorm actual (el que me encontré). Como era 1 de agosto comenzaban para muchos las vacaciones y además era viernes. Parecía sanfermines, y la calle principal un paseo por las barracas. Era de locura. Todos los hoteles estaban completos, más vale que tras mucho patear encontré uno en la misma estación de autobuses.
Pateé la calle, y una chica de color se me acercó diciéndome si quería conocer la oferta de Royal Cameron. Tenía que cumplir tres condiciones, estar casado, tener visa y ganar  1000 dólares al mes por lo menos. Al cumplirlo, me dieron una tarjeta para que apareciera al día siguiente y un autobús me llevaría junto con otras personas "seleccionadas", a conocer este lujo bajo una formula que se llama "pasadía". Voy, paso el día y vuelvo. A la mañana siguiente después de desayunar, fui a donde tenía que recogerme el autobús, pero ya vi que algo iba mal en mi cuerpo. Tuve que ir al baño y diarrea. Pensé que se me pasaría, monté en el bus para hacer 60 Km que eran los que había hasta el lujoso resort. Horrible, creía que me moría del dolor de tripa tan intenso que tenía. Llegué mal al Cameron Royal y en vez de seguir al grupo, fui al baño y casi me voy por la taza en forma de
aguachirri. Creí que ya estaba bien, pero la tripa me seguía doliendo cantidad. Fui a la enfermería pero la enfermera se había ido a almorzar. Mientras esperaba, entre unas flores, eché hasta la última papilla. Las flores o se han muerto o se han vuelto gigantescas. Llegó la enfermera, Marìa Casin, me hizo tumbarme en la camilla y me metió una inyección de buscapina en la vena. A la vez me tranquilizaba y me masajeaba (sería parte del tratamiento). El caso es que el dolor se me quitó, pero lo que yo ya no quería era bajar de la camilla, pues estaba formidable con la enfermera mimándome como a un niño. Era encantadora, tenía 6 hijos, madre soltera y 43 años. No le propuse nada del séptimo. Cuando ya consideró adecuado me llevó al bar y me hizo tomar infusión de anís, y que luego pasara por la enfermería que me daría buscapina en cápsulas. Ya me encontraba mucho mejor, pues el dolor se me había pasado, pero no la diarrea. Antes de regresar a Atacames me dio las pastillas y..., hasta otra. Me perdí todo lo de la visita y el recorrido por el Cameron pero, estuve en la camilla contemplando a María que me curó.
Por la noche al llegar a Atacames tomé solo jugo de melón, pero al pasar por los chiringuitos y ver la ofertas de por 5 dòlares, 3 cairinas, no puede resistir la tentación y..., me tomé una, sabiendo que luego la iba  a "tirar", como así fue. El domingo por la mañana me levanté sin dolor pero "chungo", fui a una farmacia y compré suero antidiarreico, antibiótico para la infección y unas pastillas para reconstituir la flora bacteriana. Con el tiempo, santo remedio, me fui hasta Quito donde me esperaban mis amigos y hasta cené pollo al limón, cerveza y café. Aquí ando ahora, pateando Quito, pero eso ya será para otra crónica. Quedaros con el cuento de la enfermera y como me curé.

Agur. Daniel

jueves, 17 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (D)

QUINTA ETAPA:  D.-ATACAMES …QUITO
                                                                         (Crónica el 6 de agosto de 2014)
El día 3 de agosto, me fui en bus hacia Quito. Empecé tomando el suero y las pastillas que me vendió el viejo farmacéutico. Bronca en el bus, yo había comprado el billete nº 7, con la aseveración de la vendedora de que era ventana. Pues bien, no era, era pasillo y a mí, cuando hago estos viajes largos, me encanta ir en la ventana y anotar lo que voy viendo. Me aguanté.
Llegar a Quito y nueva bronca. Cojo un taxi le digo que me lleve al hotel del casco antiguo donde están mis amigos y me dice que sí. Al poco de andar, le pregunto cuánto me va a cobrar y me responde que 15$, yo le digo que de eso nada, que son 7. Me lleva un poco más adelante, donde para un bus y me bajo, le pago 1,50$ y hasta otra. Paro a otro taxista (este pirata, sin distinción), me dice que por 6$ me lleva y...adelante. Mis amigos aparecieron en el Hotel "La Rosario", que estaba situado al lado del parque de la Alameda y a pocas "cuadras" del casco histórico. Después de la conversación de rigor, versada sobre todo en mi salud y en cómo me iba el estómago, decidimos dar una vuelta por el casco histórico, para luego ir a cenar, pues yo llevaba 48 horas sin probar sólido. Fuimos al caco histórico que es una maravilla, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Allí se encuentra al palacio del presidente del gobierno, la iglesia de los jesuitas, y una enorme placa en la que comenta que desde ese lugar partió Orellana en su recorrido y descubrimiento del Río Amazonas. Hacía un poco de frío, pues Quito se encuentra a 2.600m de altitud.
Cuando se habla del imperio Inca, se menciona mucho a Perú; Cuzco, Machu Pichuu, Quito queda como relegada, cuando fue capital de la zona norte del Tuantisuyu ( incanato). El general Rumiñahui, tenía aquí su sede. Este general fue el organizador del mandado de oro, y plata para el rescate de Atahualpa, atrapado por Pizarro y encerrado en Cajamarca, (muy cerca del actual Ecuador). Cuando Rumiñahi se enteró del asesinato del inca, ordenó paralizar todas las expediciones de llamas llevando el oro y la plata para el rescate y ordenó su vuelta. La pregunta sin respuesta que se hacen los investigadores y buscadores de tesoros es; ¿dónde está ese tesoro que iba para Cajamarca y que Rumoñahui ordenó regresar? Apuntarse el que quiera a lo de las ciudades perdidas en el Amazonas y a ver si tenéis suerte de encontrarlo porque hasta ahora no ha aparecido. En su táctica de tierra quemada contra los invasores españoles, Rumilahui, mandó destruir Quito, por eso, esta ciudad fundada por Benalcázar en 1.543 esta construida sobre ruinas prehispánicas, no habiendo edificaciones incas.
Olantaitambo,etc. y
Bueno después de este paseo por la historia y contemplar La Plaza Grande, La Plaza de la Merced y pasear, por este casco antiguo maravilloso, fuimos a cenar. Yo no sabía cómo me respondería el cuerpo, pero ya tenía hambre. Cené a tope y no me sentó mal, un poco de diarrea, perfectamente controlable.
Al día siguiente decidimos ir, cómo no, a la Mitad del Mundo. Si Panamá es conocida mundialmente por su (nuestro) Canal, Ecuador es conocida precisamente por eso, por ser el ecuador del mundo. Cogimos u autobús y aquí se dio la gran anécdota del día. De repente apareció un perro por el pasillo, se aposentó sobre sus cuatros patas y con toda la tranquilidad del mundo, se pegó una cagada impresionante. Pero impresionante de verdad, no dos tonterías. Luego se levantó y caminó escondiéndose entre los asientos de atrás. Al principio todos estábamos mudos del asombro. Luego poco a poco primero unos y luego otros, fuimos abandonando nuestros asientos en la parte trasera del bus, para ir hacia adelante. Yo llegué hasta justo detrás del chófer, porque además claro, los excrementos también se movían al vaivén del coche. La gente cuando iba a salir del bus, se acercaba al chófer y le contaba que un perro suelto había defecado en el bus y..., así hasta cinco personas diferentes lo hicieron, pero sin levantar la voz, y no todos juntos sino cada uno en una parada diferente. Por fin el perro que andaba escondido, se levantó y "ayudado" por un pasajero, salió del bus. El conductor llamó a la centralita para la limpieza y supongo que en la última parada lo limpiarían. Fue increíble.
Llegamos a la Mitad del Mundo, y valga la redundancia era "otra" Mitad del mundo diferente a la que yo conocí. Antes no había más que el monumento, ahora han construido un "pueblo” para los visitantes, con restaurantes, tiendas de recuerdos y hasta una iglesia que parece de cartón piedra, pero por donde penetra la línea (smstills), ecuatorial, pasando por la mitad del altar. Hicimos lo de todo el mundo, unos fotos con un pie en cada hemisferio, caminar sobre la línea sin caerte al norte y al sur y..., pedir un certificado de que habíamos estado en la mitad del mundo. Ya lo tengo y es bonito, con el que tengo de Usuaia, (ciudad mas austral del mundo), ya tengo dos y excusa para tener que ir
alguna vez a la ciudad habitada más al norte del mundo. ¡Ah! se me olvidaba comentar que en el bus "del perro", entró por la puerta delantera un ciego haciendo su discurso y luego se puso a caminar hacia la parte trasera del bus. Supongo, aunque parezca chiste, que alguien le avisaría de la "jugada", para no resbalar.
 Luego estuve paseando por la Avenida Amazonas que era donde me había hospedado en el 92. Es una avenida comercial de bancos y hoteles de lujo, así como de restaurantes (no muchos) y agencias de viajes. La zona de marcha está al lado en El Mariscal Sucre. A esta zona fuimos a cenar, y como ya estaba yo bien recuperado, bife de chorizo en un asador argentino y cerveza grande. Luego un café en la zona "pija", concretamente en el Juan Valdez, y con un taxi a casa. A la mañana sin embargo desde esta zona hasta casa fui andando y como yo no soy bueno con los mapas, soy bueno con la palabra y pregunto y pregunto. A un señor le pregunté por donde tenía que ir para llegar a mi hotel y él me acompañó un rato, porque su puesto de trabajo era en el departamento de cultura que quedaba al paso. Al decirle que yo era profesor en España, me dijo dos cosas; para qué tienen rey que cobra un dinero por no hacer nada, y la otra fue que nos habíamos quedado un poco atrasaditos. Así nos ven, para que nos creamos que somos la octava maravilla.
 La verdad, es que desde Europa se critica a estos líderes indígenas: Correa, Evo Morales, et... y han sido capaces de transformar sus países para bien de sus ciudadanos. El Ecuador de ahora no tiene ni punto de comparación con el Ecuador de antes. Las carreteras están muy bien, no se ven apenas
"cholitas" por la calle, la gente tiene buenos coches, en general visten bien y están orgullosos de su país. Lástima que desaparecieron las frases bonitas que ilustraban muchas paredes, solamente y como final de este relato, os escribo la que apunté; " Que rían tus ojos al verme llegar". Va dedicado a todos y en mi caso a quienes les corresponda, si corresponde.

 Agur. Daniel

miércoles, 16 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (E)

SEXTA ETAPA: E.-QUITO … RIOBAMBA
                                                                         (Crónica el 7 de agosto de 2014)
A las 9 y cuarto del 5 de agosto, salíamos para Riobamba. Nombre bonito. Siempre me pasa igual, pido asiento de ventana y me dan pasillo. Esta vez tuve suerte y mi compañero de asiento, me cedió el suyo para que yo pudiera contemplar el paisaje. El paisaje en este trayecto, es verde, con gran cantidad de eucaliptos y también multitud de vacas y algún rebaño de ovejas. Como es zona volcánica el suelo es rico y se ve también grandes plantaciones de cebollas, patatas, flores, y bastante huerta.
Al llegar a la ciudad, te sientes bien. Es de esas ciudades que te sientes a gusto solo con verla. Con lo chulo que somos nos fuimos al hotel Libertador en el mejor sitio de la ciudad, junto a la estación de tren y en plena avenida Guayaquil. El pasó del tiempo hace que la edad exija mas comodidades. Llamé a Panamá y todo va bien. Como siempre me olvido algo, esta vez fue en el internet, el cuaderno de viaje, pero cuando volví me lo habían recogido y guardado como si fuera una joya (para mi lo es).Me salté el régimen de comidas a la carta y me fui a un menú ejecutivo. Sopa de choclo, jugo, chuleta de cerdo con arroz, un poco de ensalada, un gajo de aguacate y un dado de sandía. Total 2,5dólares. Al cambio unos 2 euros. Quiero decir que esto es lo que hacía yo antes con mis amigos cuando viajábamos  allá por los ochenta.
Riobamba está a 2.750m de altitud, y me encontraba algo destemplado. Hice lo mejor que tenía que hacer, entré en una tienda y me compré un forro polar. Puede ser sorprendente, en verano y con forro, pero estoy encantado, además me salió muy bien de precio, por 14 dólares voy caliente.
Por la tarde aproveché para quedarme en el hotel. Como estoy solo, sin compartir habitación, y teniendo tv por cable, me tiré una hora canal arriba hasta el 300 y canal abajo. Finalmente me decanté por la película Babel, lo que conllevó que tuviera que aparcar a García Márquez porque no me concentraba. También como buena noticia, fui al baño y..., genial. La infección había desaparecido. Gracias a María Chasin, que me quitó el dolor y al farmacéutico mayor que me dio lo que me tenía que tomar para cortarla en menos de 24 horas. Para celebrarlo nos fuimos a comer parrillada de carne y cerveza. Antes fuimos al teatro para ver la elección internacional de misses con el mejor traje regional. No aguantamos mucho rato, pero la rusa o la colombiana llevaban las de ganar. Riobamba está entre el Tungurahua y el Chimborazo, muy cerca del Cotopaxi. Esperemos que a estos volcanes no les de por despertar bruscamente estos días. Bueno el Tumburahua está en una erupción moderada, que se nota en el tiempo atmosférico.
Por la noche quise retomar el "Vivir para Contarla " de García Márquez pero me pudo la tele. En tve, será la internacional, echaban un programa sobre los vascos en América, en Reno, Idaho y Nevada. No era nada folclórico, era muy actual y tenía como protagonistas a mis dos grandes escritores vascos; Bernardo Atxaga y Kirmen Uribe. Este último recreó la creación de su libro Bilbao-New York-Bilbao, que es uno de mis favoritos. Estuvo el programa genial. Luego cuando iba a empezar el libro me pudo la nostalgia. Echaban un programa musical del año catapún. Creo que se llamaba trozos de hierro y cromo. Primero salió Bruno Lomas que actuó en Sangüesa allá por los 70 , este me daba igual, pero luego salieron; Ramoncín, con quien compartí cuartel en Carabanchel en el 77, Chiquetete, que en España no lo oigo nada, pero que cuando estuve la primera vez en Colombia, pegaba fuerte con una canción titulada Esta Cobardía, y me trasladaba de año. Finalmente, una joya de la filmoteca de tv: actuaban Los Salvajes, un grupo de la época de los Sirex y todos esos, pero contestatarios. Solían
cantar las canciones de los Rolings traducidas al español y otras propias desafiantes. Los he oído varias veces en disco, pero de su imagen solo tenía la de una tapa de un disco de vinilo de Belter. Fue emocionante para mí. Nuevamente García Márquez quedó aparcado para el día siguiente. El 6 de agosto, no hice nada especial. Levantarme tarde, leer, esta vez sí al escritor colombiano y ..., ir a comer a un comedor público..., cochinillo asado, que por cierto, estaba muy bien. Por la tarde pequeño paseo por la ciudad, comprar los billetes de bus para mañana, asegurándome de que me daban ventana y contemplar en Internet que Osasuna le había metido 3 al Atletic. Aupa Osasuna. Agur. Mañana desde Cuenca ( Ecuador)
                                Agur. Daniel 

martes, 15 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (F)

SEXTA ETAPA: F.- RIOBAMBA… CUENCA
                                                                         (Crónica del 10 de agosto de 2014)
 El 7 de agosto, me despierto para las 7 y media, y las noticias en la tve son: la repatriación a un hospital de Madrid del padre Pajares. El día anterior o quizás dos días antes, le había entrevistado mi primo Miguel Angel Antoñanzas desde la televisión CÑN. Ha surgido la polémica sobre los gastos de repatriación y atención. Cada uno tenemos nuestra opinión al respecto, pero hay una cosa que igual se nos olvida a todos estos gobiernos corruptos que estamos teniendo ( sean de derechas o centristas, pues creo que la izquierda ya no existe), los misioneros son los mejores embajadores que tenemos del país en el extranjero. Yo no soy religioso, pero ante esta realidad, me descubro. Lo he visto a lo largo de mis viajes, ya sea en al Amazonas, en la India o en cualquier lugar del mundo donde se encuentren. Yo ante ellos me descubro.
Bueno, después de esta parrrafada pseudopolítica prosigo con el viaje. Cogimos a las 9 y media el autobús para Cuenca. Me toca como compañero de asiento una especie de trotamundos mayor, que va leyendo en inglés. Es estadounidense, lleva 2 años viviendo en Ecuador y con otro año más, conseguirá la ciudadanía. Comienzan a subir los vendedores ambulantes, cada uno con su discurso. Subió uno, especialmente desagradable, que dijo que había sido un ladrón pero que ahora ya no robaba y no nos iba a robar a nosotros, pero pedía 50 cm., o si no, amenazaba con besarnos en la boca. Vaya de locura y además el tipo desagradable. Se bajó pronto y creo que ni céntimos ni besos. El autobús se desplazaba por el páramo, a 3.400m de altitud, y luego hemos bajado a2.400m hasta Alausí. Aquí se encuentra una montaña o conjunto de montañas a la que le llaman "La Nariz delDiablo". Yo ya sé que forma tiene la nariz de semejante personaje "mítico". Otros, si no venís a Ecuador, tendréis que esperar unos cuantos años, espero que muchos y..., portaros mal en vida, pero que muy mal, para
conocer la nariz y el resto del personaje. El paisaje bajando el páramo, es espectacular, con campos trabajados que parecen alfombras monocolor. Sorprendentemente a estas alturas he visto algún campo de trigo. También hasta aquí han llegado esas iglesias evangélicas, con nombres que producen risa. A ritmo de cumbias, seguimos subiendo y bajando como en el "Dragón Kart". Mi compañero el "gringo", ha sacado una tablet y se ha puesto a jugar una partida al ajedrez blancas contra negras, claro está, pero con un solo jugador, él. Seguro que no perdió. Pasamos por un pueblo colgado en el cortado de la carretera que se llama Chunchil, y me parece que puede ser interesante.
Para el mediodía llegamos a Cuenca. Ciudad fundada en 1.557 por Gil Ramírez Dávalos y
declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 1999. Tiene unos 600.000 habitantes y una temperatura durante todo el año que ronda entre los 14° y los 18°. Cuatro ríos principales atraviesan la ciudad, el Tomebamba, el Yanuncay, Machángara y Tarki. Hacen un poco la separación entre el casco antiguo y la ciudad nueva. Hay unos cuantos puentes para atravesarlos y el agua, pese a pasar por el centro de la ciudad, es muy limpia. Hicimos un recorrido turístico en uno de esos autobuses descubiertos, partiendo de la Plaza Abdón Calderón, que es un héroe local que con 17 años participó en la batalla de Pichincha por la independencia de España. En esta plaza esta situada la catedral vieja, a partir de la cual se fundó la ciudad y la Catedral de la Inmaculada Concepción, que es una maravilla. Por fuera parece Notre Dame y en el interior tiene un parecido con la basílica del Pilar. Tardaron 100 años en construirla.
Dimos una vuelta de 2 horas y toda la ciudad es una maravilla, De verdad, es una ciudad para vivir en ella. Además tiene un ambiente estudiantil impresionante con más de 18.000 estudiantes. Después del tour por la noche caímos en uno de estos bares del Happy Hurs, y estábamos tan a gusto los tres y charlando que nos tomamos a cada tres caipiriñas. Más vale que el Villa Flora, que era nuestro hotel, estaba cerca. Otro día seguimos pateando la ciudad, porque también hay un mercado de flores considerado de lo mejor de sudamérica. Lo bueno fue que uno de nosotros compró un sombrero de Panamá, que no se fabrican en Panamá sino aquí en la región de Cuenca, en Ecuador, y como no sabíamos la talla, el tendero nos dio una explicación: las tallas de los hombres son entre la 55 y la 64, que son los centímetros de circunferencia de cabeza medida desde la frente y dando la vuelta un dedo por encima de la oreja. Yo, que pensaba que era cabezón, tengo un de 60, pues me lo midió la dueña. O sea que entro en la normalidad. En las mujeres, por si queréis saber, es entre un 57 y un 58 más o menos. Ya sabéis, coged el metro de sastre y a comprobar.
Así entre paseos, comida peruana con ceviche y pisco  en un restaurante peruano que encontramos, pasamos los dos días en Santa Ana de los Ríos de Cuenca. Nuestro último día fue el viernes, y como en todas las ciudades los estudiantes coparon la zona de bares donde nos alojamos, y no se podía dormir con los Karaokes. Enfrente de mi habitación se encuentra una pequeña tienda: La Hormiga Golosa, que se puso morada de vender cervezas y licores para el botellón. Aquí como en todas partes. No hablo mas de Cuenca, solo decir que es una ciudad preciosa para vivir. Hasta ahora la mas bonita y la de mejor nivel de vida de Ecuador. Mañana nos vamos a la costa del Pacífico.

Agur. Daniel


lunes, 14 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (G)

SÉPTIMA ETAPA: G.- CUENCA ….MONTAÑITA
                                                                         (Crónica del 13 de agosto de 2014)
El día 9 de agosto, abandonamos Cuenca con gran sentimiento y nos vamos para Montañita, previa escala en Guayaquil.
El viaje desde Cuenca, es de los que quedan en la retina. Primero hay que subir hasta el parque Cajas, que está a una altura de 4.000m de altitud. El paisaje es "clavadito" a Belagua o a Belabarce, con caballos por los praos y todo. Luego hay que empezar a bajar hasta los 0 m de altitud. Una bajada espectacular, tu estás por encima de la niebla que se agarra a las montañas. Así estás 2 horas bajando, hasta que te cruzas con la general que va a Guayaquil. Esta última parte es llana, los cultivos ya son caña de azúcar, plátano, cacao, etc, totalmente  diferente a todo el paisaje anterior. Para ir a Montañita hay un autobús directo desde Guayaquil, pero como había que esperar dos horas, nos fuimos haciendo una ruta alternativa por SantaElena, y nos salió bien. El paisaje era totalmente desértico con cactus y plantas espinosas. Pocas casas y casi ningún pueblo.
 Llegar a Montañita y no había sitio en ningún hotel. Más vale que habíamos conocido a un tal Javier en Cuenca que tenía un hotel en Montañita y fuimos a él. Cuando llegamos, Javier estaba allí, pero no se acordaba para nada de nosotros. Finalmente nos dio alojamiento. Yo estuve en una comunal de 4 camas, pero solamente estuve los tres días. El pueblo dice la gente que es especial. Es como Sodoma y Gomorra, que está permitido todo. No era nada hasta hace poco y ahora es el Salou de los ingles, pero para los ecuatorianos. Todo son chiringuitos, lugares de tatuajes, masajes, restaurantes, lugares de cócteles y demás. La gente viene atraída por el sourf y por el viva la vida. La mayoría son
ecuatorianos pero te puedes encontrar de todas las partes del mundo. Unos cuantos hippys de alpargata que venden baratijas. Casualmente una era de Santesteban. Gema y Zarra le compraron como 10 pulseras. Argentinos hay muchos. Unos trabajan en los restaurantes para pagarse el resto del viaje, y otros tocan música en la calle. En el mismo hotel había un chico que le estaba haciendo un tatuaje a otro. Para no aburrirse, el receptor, jugaba con el móvil, mientras extendía el otro brazo como si nada. La noche debió de ser de muerte por la juerga y la música tanto en el pueblo como en el hotel. Yo como estaba en el tercer piso no me enteré de mucho. Como tenía una litera para mi, leía en la de arriba y dormía en la de abajo.
 Al día siguiente, domingo, mis amigos se levantaron de mala leche porque no habían podido dormir nada. Paseé por la playa y vi un chiringuito llamado "La Española". Lo regentaba una malagueña,
sobrada en kilos, que me ha contado que hay muchos españoles en Ecuador, también en Montañita montando negocios y que en Cuenca dos de los mejores restaurantes son españoles. Hay aquí uno de Lanzarote que tiene un negocio de avistaje de ballenas, y a él le hemos comprado los pasajes para el lunes. También en este pueblo del "pecado", hay una iglesia dedicada a San Isidro Labrador, que aparece con barba y una mazorca de maíz en las manos, y a la virgen de Montserrat, que curiosamente aparece en la figura BLANCA, (no se qué pensaran los catalanes pero lo tengo en foto).
El 11 de agosto, lunes fue el día de las ballenas. Fuimos primero en un busito a puerto López. Este pueblito de pescadores y ahora de turismo estaba o se veía bastante bien. Tenía un buen puerto, algo que Montañita no tenía. Nos montamos en el barco, y la mañana prometía mucho, pues enseguida vimos un par de ballenas jorobadas, aunque a mí no me dio tiempo a fotografiarlas. Después todo consistía en avistar una ballena a lo lejos, enfilar el barco hacia el lugar donde había saltado y..., cuando llegábamos, ya estaba sumergida claro está. Esperábamos un rato y entonces saltaba en otro lado, vuelta a la persecución. Así estuvimos un buen rato, yo ya me estaba poniendo negro. Además, yo llevaba comparando con los demás una máquina de fotos como de las que regalan comprando una tableta de chocolate. No tiene apenas zoom, y se me refleja todo en la pantalla y no veo a la ballena ni aunque pase a 10 metros. Total que tenía que "tirar", por el visor, o por un rectángulo que se ve directamente la figura. Pero entre que tengo astigmatismo y me costaba centrar la cámara en la ballena, para cuando tiraba ya no había nada. Tengo un montón de fotos de mar y en algunas se vislumbra una mancha negra, que yo os lo juro que era una ballena. Las de aquí eran ballenas jorobadas y debían hacer cabriolas sacando todo el cuerpo. En fin, otra vez será. Tenía yo la imagen de Argentina , de Puerto Madrys donde las ballenas franca dejaban acercarte a escasos metros e incluso pasaban por debajo del barco, y así sí pude hacer buenas fotos., en fin, otra vez será.
Cuando volví al hotel, en la playa había una chica que daba masajes por 2 $. Le dije que enseguida
volvía. Cuando volví estaba con otra chica y un chico dándole a la cerveza y al canuto. Me dijo que ya no tenía ganas de dar masajes y se ofreció el chico. Le dije que de eso nada y me fui. Por el
camino me reía de una anécdota que les pasó a mis tíos "los Antero", hace muchos años, cuando contrataron a la Paula, una gitana bella de Sangüesa; para ir a coger olivas al olivar. Al día siguiente se presentó el marido porque la tal Paula o no podía ir o no quería. Cuando vieron al marido mis tíos le dijeron: “Tú vienes, pues ya te puedes volver”. A mí me pasó lo mismo con la masajista que no quería y el novio que se ofreció. Hay que echarle un poco de "salsa" a la vida, que ella ya nos pega bien. Más adelante en la misma playa sí había un masajista que lo estaba haciendo de maravilla. Le pregunté el precio y me dijo que 20$, pero que el masaje duraba más de una hora. No estaba dispuesto ni a esperar ni a pagar y me fui sin masaje.
En esta última noche en Montañita, nos fuimos a cenar al Casa Blanca y a ver el espectáculo callejero de los malabaristas, grupos musicales, tragadores de fuego y todo eso que ofrece un pueblo que hace poco no era nada y ahora vive solo del turismo, del barato y del caro. Es el lugar donde más gente tatuada he visto, tanto mujeres como hombres. Había un chico que tenía tatuada hasta la cara y además con colores. Le pedí permiso para hacerle una foto y..., me dejó. Me quedé con las ganas de preguntarle a ver cómo se desenvuelve en su vida normal. En fin que aquí a Montañita hay que venir siendo joven ( ya imposible) y con ganas de marcha. Mañana nos vamos a Guayaquil desde donde empezaré el camino de retorno hasta Panamá.

 Agur. Dani

domingo, 13 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ECUADOR 2014 (H)

OCTAVA  ETAPA: H.- MONTAÑITA …. GUAYAQUIL

(Crónica del 15 de agosto de 2014)

El martes 12 de agosto, después de dejar Montañita, nos vinimos a Guayaquil. Soy un nostálgico de la nostalgia. Pensé que tenía que llegar hasta aquí por dos motivos: para acompañar a Zarra y Gema que salen de aquí el jueves 14, y para reencontrarme con Antonia 22 años después de nuestro
encuentro en Atacames. Ella ya es abuela y yo padre de dos niños que enseguida cumplirán 12 años. Nos vimos, y estuvimos charlando sobre lo que cada uno recordaba de 1.992 y luego, sobre lo que ha sido nuestra vida desde entonces hasta ahora. Fue  un encuentro agradable. Yo le traía fotos que había tomado en aquel año y ella me llevó a comer "cangrejo de Guayaquil". Fue imposible lo del cangrejo, todos los locales estaban a tope pues al día siguiente comenzaba la veda del cangrejo, que cambiaba de caparazón y ya no se podía pescar, y todo Guayaquil estaba en los locales donde hasta el día de hoy daban ese crustáceo. De todas las maneras creo que recorrimos todo Guayaquil en coche de arriba abajo, para acabar cenando la socorrida carne de churrasco. A las 11 de la noche me llevaba a mi hotel "El Manso" en el malecón. Te das cuenta que el tiempo pasa no solo en el físico de las personas sino también en el  alma o personalidad. Como dije una vez a mi amigo Roberto Centeno, la vida no es como las películas de la tele que le das al "pause" y luego al "play" y todo sigue como lo dejaste. Está bien la nostalgia, pero no sé si es bueno  el regreso al "pasado", en el "presente".
Después de este rollo "psicodélico", os cuento que estoy hospedado en un magnífico hostal en el
malecón, junto al río Guayas. Comparto habitación con otros dos y hay que atenerse a unas pequeñas normas de respeto. Es increíble que para las 6 de la tarde ya cierren todo en esta zona, tiendas y negocios. Ahora mismo estoy escribiendo desde la terracita del hotel, y no se ve un alma, solamente el pasar de los coches. Mañana intentaré un recorrido en el bus turístico. En cuanto a Antonia, al día siguiente no le llamé. Se cerró un círculo en mi vida, (ya pasada).
Para las 10 de la mañana ya estaba esperando en la parada de Olmedo (en honor de un gran alcalde de Guayaquil), a nuestro autobús panorámica. Así nos enteramos de que la ciudad tiene 3.000.000 de habitantes. Que el malecón tiene una extensión de 2 Km y medio, y que en un extremo del malecón se encuentra una torre morisca llamada también la torre del reloj, de 30 m de alto, con un reloj , claro está. Al final nos enteramos que la ciudad fue fundada por Francisco de Orellana en  1.537. La leyenda dice que un cacique llamado Guayas, juró a su "novia", llamada quil, pelear a muerte contra los colonizadores y que de allí viene el nombre de Guayaquil. Muy bonito, pero no dijo si murió peleando o si vivió con su novia. El caso es que Guayaquil fue un gran puerto fluvial pero que creo que estuvo muy vinculada con los piratas, Morgan entre ellos, pues hay un parque dedicado a ellos y también en el cerro de Santa Ana hay un Galeón expuesto. El cerro de Santa Ana, sería el origen de la ciudad pero ahora se ha convertido en un cerro con unas casitas muy bonitas (demasiado bonitas para mi gusto),
preparadas para el turista y coronado por un faro y el galeón que os he comentado. Estéticamente muy bonito, pero cada 30 escalones hay un guardia de seguridad. Ah, por cierto, hay 444 escalones hasta arriba. Para abajo también. Cuando llegué a la cumbre había un bar con el cartel: "lo lograste, celébralo", y..., cerveza al gaznate. Por la tarde estuve paseando con una chica colombiana llamada Viviana y que es doctora en microbiología. Muy bien, pero eso, era doctora en microbiología, le tenía que haber sobrado el micro.
Para despedirnos, los amigos fuimos a cenar a un asador (regularcillo) y luego a un sitio mas elegante a por nuestra ración de caipiriñas. Esto estuvo mejor. El jueves 14 de agosto ellos se iban al aeropuerto para volver y yo a la terminal de buses, para empezar mi regreso a Panamá. Esto ya será otra historia.

Agur. Daniel

viernes, 11 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ... 2014 (VUELTA A CASA 1)

OCTAVA  ETAPA:    GUAYAQUIL Y …. VUELTA A CASA

(Crónica del 17 de agosto de 2014)

El jueves día 14, comienza la aventura en bus. Antes tengo que contar otra "ventura", el día anterior en Guayaquil, estuve en la plaza Bolívar o plaza de las Iguanas, por la cantidad de iguanas que hay paseando tranquilamente y subidas a los árboles para dormir por la noche. Bueno, pues para que Zarra me hiciera una foto haciendo como si le diera de comer a la iguana, me moría del miedo o del asco. Son feas, feas, feas. No me extraña el famoso libro de Vázquez Figueroa, La Iguana, y la repulsión que creaba dicho personaje.
Volviendo al día 14, con mis amigos compartí taxi , ellos para ir al aeropuerto y yo a la terminal de buses. Para que os hagáis una idea de los precios, el taxi nos costó 7$ y mi billete de bus para atravesar todo el país, 14$. A las 7 y media iniciamos el viaje. Los periódicos dicen que el día anterior se produjo un terremoto en Quito, pero nosotros ni nos enteramos. En un principio, todo el paisaje son plantaciones de arroz. En Babahoyo, suben de golpe 7 vendedores que vociferan: seco de gallina, tajadas, coco, choclo, yuka, 12 lápices a dólar, 10 plumitas 11 $, agua, cola, limonada,...Ahora estamos atravesando una zona bananera y maicera. Vamos por la E 25 hacia Quevedo. Desde aquí nos vamos a dirigir a Santo Domingo de los Colorados. Aprovecho la parada para preguntarle al chófer a ver cuando llegaremos a Tulcán y me dice que sobre las 10 de la noche. Me hace pensar si acierto con este viaje y estos horarios o no. Aprovecha la ocasión para subir también un "charlatán", que nos cuenta su penosa vida. Tiene una hija enferma y se le hace duro pedir, porque el tiene un trabajo de albañil con el que gana 60$ a la semana, pero para el tratamiento de su hija no le alcanza y....cuando se despide nos dice esta frase lapidaria: "algún día ojalá no les toque pedir". De todas las maneras todo los charlatanes se despiden con:"el Señor los bendiga".
Hasta aquí todo ha ido bien, la carretera es buena y llana. Ahora tenemos que cruzar los Andes para dirigirnos a Quito. El paso es bestial, es un alto de unos 4.000 m, pero nadie me supo decir como se llamaba, cuando bajábamos nos cruzamos con los raíles del ferrocarril, "El tren de los Andes". A las 4 de la tarde entrábamos en Quito, en la terminal de Quitumbe. Nada mas salir de Quito, se ven perfectamente dos volcanes con el cono nevado. Como no estaba Zarra, no supe que volcanes eran. El resto del viaje se tornó increíble. No me acordaba yo de que a las 6 de la tarde ya era todo oscuro, y claro está nos oscureció enseguida. A eso de las 8 de la noche pasábamos por Ibarra y aquí me entraron las dudas de si bajarme o no, porque a la frontera iba a llegar muy tarde. El recuerdo del hotel de "psicosis", donde estuve anteriormente y la película que estaba viendo en el autobús: Mi nombre es Kjan y no soy terrorista", pesaron en mi decisión y decidí seguir. Pese a lo que me dijo el chófer a las 10 seguíamos de marcha y..., pinchamos. Imaginad lo que es a esas horas y con el frío que hacía, cambiar la rueda gigante de un autobús. Bueno, pues entre el chófer y su ayudante lograron cambiar la rueda en menos de media hora. Yo salí a ver cómo la cambiaban y me quedé helado. Iba con pantalón corto y sandalias, pues bien, en el bus me puse las perneras esas que se acoplan a un pantalón con cremalleras, pero que no eran del que llevaba, unos calcetines y luego las sandalias, más el pijama haciendo de manta y el bolso encima de las rodillas para amortiguar el frío. Unas pintas de película.
 Así llegué alas 11 y media a Tulcán. Decidí quedarme allí, no coger taxi e ir a la frontera. Pequeño problema, a las 11 y media no es buena hora para buscar hotel. Los dos primeros que miré estaban completos, en el tercero había sitio. No estaba muy bien, pero no estábamos en condiciones de exigir. Aún pille un sitio de esos que hacen pollo con patatas abierto y comí un poco pues desde el desayuno no había probado bocado. Claro, así lo de mis 73 kilos de ahora. Intentaré aprender bien esto de los horarios para otros viajes.
  El día 15 a las 10 de la mañana cruzaba primero la frontera ecuatoriana de Tulcan y a los pocos minutos la Colombiana de Rumichaca. No tuve ningún problema, sí el impedimento de las colas. Agarré un taxi colectivo y me vine a Ipiales a la terminal de buses. Compré un billete para el último trayecto hasta Medellín, pero desde Pasto que está a 80Km de Epiales y es la capital del departamento de Nariño. Cuando me dijo que el precio eran 100.000 pc, casi me da un infarto, hasta que me situé hice los cálculos y eran como 40$, pero es que el paso en un cuarto de hora de un país a otro y de una moneda a otra me descoloca un poco. Como venía solo tiré de la "biblia " de los viajeros la Loney Planet y me indicó el hotel San Sebastián. Aquí vine y había una pequeña estatua del santo con una placa alegórica a su vida. Así supe que no murió a flechazos, porque de esa se curó, sino mas tarde. Por la tarde, compré tres libros: Suecia, Infierno y Paraiso ( por nostalgia, lo leí a los 17 años); Alí Bey, viajes por Marruecos ( por seguir completando mi biblioteca de viajes); y La velocidad de la Luz de Javier Cercas ( porque me gusta el autor). En total creo que fueron 2 euros. Ah, también compré ropa interior, y así renuevo la vieja y la tiro y de paso no lavo.
El día 16 sábado, amaneció frío y lluvioso. Aproveché para leer algo sobre Pasto. Así sé que es la capital de Nariño, que tiene algo más de 400.000 habitantes y esta situada a 2.527 m y con una temperatura media de 14°, o sea que fresquita. En 1.537, Sebastián de Benalcazar fundó la villa según el diseño tipo de todas las fundadas por los españoles. En 1559, la corona española la elevó al rango de Ciudad (como Sangüesa), pasando a denominarse definitivamente San Juan de Pasto. Como los conquistadores españoles, venían con los misioneros católicos, aquí trabajaron bien. En este momento, en la ciudad de Pasto hay: 56 parroquias, 10 seminarios, y 22 conventos. Todo esto es santidad, pero cuando yo llegaba en el busito desde Ipiales, poco antes de Pasto había 3 moteles lujosamente montadas y nada de camuflados. Las "pajaritas", mas pobres y menos agraciadas por la belleza pululaban al lado de la plaza Carnaval y cerca de alguna de las iglesias. Lo pude ver en mi recorrido de hoy por la ciudad, porque no he hecho otra cosa. También vi una "cosa " cerca de esta plaza Carnaval: había una señora con tres cabras con las ubres bien llenas ( las cabras, no la señora), las tenía atadas a un árbol. Se acercó una niña, y la señora, cogió un vaso ordeñó a una de las cabras y le vendió el vasito de leche bien fresca. Acto seguido cogió a las cabras y prosiguió su camino hasta otro lugar de la plaza para repetir la operación. Y esto es todo por hoy. Ahora me voy a autobuses pues a las 5 y media cojo el bus para Medellín. Se supone que mi hora de llegada será sobre las 3 de la tarde del día 17. Ya os contaré.
 Agur, Daniel .  


jueves, 10 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ...2014 (VUELTA A CASA 2)

NOVENA ETAPA:    …. VUELTA A CASA Y ÚLTIMOS DÍAS EN COLOMBIA

(Crónica del 19 de agosto de 2014)
El sábado 16, a eso de las 6 de la tarde cogía el autobús para ir a Medellín. A la terminal fui en taxi, porque cosa curiosa, también hay otros que te llevan como pasajero, pero... solamente pueden llevar a mujeres. Me quedé sorprendido, pregunté por esa discriminación y el taxista me dijo que era por seguridad, que dos hombres en una moto es peligroso para los robos. Acepté la explicación, pero en Brasil, creo que en Macapá, fui en una moto de "bulto", y nadie decía nada.
El viaje en bus, fue como todos. Aunque iba preparado para el frío, este me venció. No sé qué manía tienen con poner el aire acondicionado a tope por la noche, todo el mundo va con manta, y yo estuve a punto de comprar una. La "poli", subió cuatro veces al autobús a lo largo del viaje, pidiendo la "crélula", y mirando en la bodega del bus. A mí no me molestaron mucho al ver el pasaporte, pero era todo esto bastante rollo. Pasamos por Popayán, ya de noche y así continuamos hasta Pereira, donde se bajaron casi todos los pasajeros del bus, lo cual aproveché para cambiarme de asiento y ponerme en uno que diera el sol y  desentumecer los huesos. Seguimos el trayecto y pasamos por una población que se llama Las Pintadas, tiene buena "pinta", lo dejaremos para una próxima ocasión. Desde Pereira hasta Medellín, el paisaje es precioso, regado en su mayoría por el verde de los cafetales, pero todo el rato es subir y bajar, subir y bajar. Circulan grandes camiones creo que se llaman " mulas", que justo pueden subir estas pendientes.
A las 11 y media entraba en Medellín, habían sido casi 18 horas para travesar todo el País desde Pasto hasta Medellín. Fui al hotel que me recomendó mi amigo Juan, El Versalles y... sorprendentemente, no me pude alojar allí. No entendía, me dijeron que si era extranjero no podía, que eso más que un hotel era como una residencia para nacionales o extranjeros residentes. Juan ya me explicará como pudo él alojarse aquí. Encontré otro hotel cerca de la plaza Berrío y allí me alojé por dos noches. Regateé un poco el precio y la señora me bajó de 40,000 pc a 35,000 pc la noche. Luego me fui a terreno conquistado, al parque Lleras, al restaurante Thaico a comer. Ya había estado otras veces. Cuando estaba comiendo, vinieron dos chicas y se sentaron en la mesa de al lado a comer, claro está. Cuando yo acabé, pedí mojitos y zumo era un 3X1, fui a lo fácil. Les dije a las chicas que 3 eran mucho para mí, (mentira), y que beber solo era muy triste (verdad). Aceptaron, pero una de ellas, Daniela, no bebía, y a consecuencia de ello me tuve que beber 2. Al calor de los mojitos, pedí otra ronda y entre Juliana y yo, nos bebimos los tres. O sea que con la excusa de que tres eran mucho, me bebí 4 y quedé para comer al día siguiente con Juliana. A la vuelta al hotel, sin ningún problema, en el metro me manejo muy bien. Como estoy situado al lado del Parque de Botero, paseo por la plaza que rebosa de "pajaritas" y transexuales. Como decía, creo que Quevedo, "poderoso caballero es don dinero", se me acercaban ofreciéndome, "amor del bueno", les digo que no quiero y me responden: ¿por qué no?  Mientras llego al hotel pienso para mí: buena pregunta, y me voy a dormir. Antes, un "tinto" es mi frugal cena.
Añadir leyenda
La gente es muy educada. Cuando me levanté el lunes: ¿cómo le amaneció, señor?, me comenta la recepcionista del hotel. Fui a desayunar huevos pericos y al dar las gracias, porque realmente estaban muy buenos, la camarera me respondió: con mucho gusto. Así podría contar mil saludos o frases de educación. Fui a continuación a casa de la madre de mi amigo Jaime, a conocerla y saludarla. Luego cometí una pequeña imprudencia, me fui caminando hasta el metro por La Floresta y no había apenas gente en la calle por ser feriado. Hay un poco se psicosis entre los colombianos, pensando que me van a robar, y todos ellos me advierten aunque sea a  luz del día: no pase por el puente, vaya por esa acera, tenga cuidado, etc. La verdad es que yo me he sentido muy seguro y hasta hoy, último día, no me ha pasado nada. Luego fui nuevamente al restaurante Thaico a comer con Juliana, que apareció puntual y la sobremesa se nos hizo hasta las 5 de la tarde. Luego cada uno a su obligación, yo al hotel a preparar la maleta y ella a recoger a su hijo. Mañana 19, parto para Panamá y abandono Colombia, un país que me entusiasma. ¿Volveré?. Ahora no lo sé, pero…

 Agur, Daniel

miércoles, 9 de julio de 2014

ITINERARIOS POR ... 2014 (VUELTA A CASA 3)

DÉCIMA ETAPA:    …. VUELTA A CASA: PANAMÁ

(Crónica del 20 de agosto de 2014)
El martes 19, me levanté algo tarde para lo que debiera. Todo fue un correveidile. Entre ir a internet, comprar una camisa de un jefe indio, subir en el metro hasta el parque Lleras a desayunar con Juliana (había logrado sacar media hora del trabajo). Total que fue un cuarto de hora para la despedida con
prisas y mal. Correr hacia el metro, llegar al hotel, donde afortunadamente había dejado hecha la mochil, y correr hacia los autobuses que salían hacia el aeropuerto, que afortunadamente estaban cerca del hotel. Lo cogí a punto, como me gusta, cuando ya estaba saliendo, un poco antes de las 11 y media. Teniendo en cuenta que a las 11 estaba en el Parque Lleras, he hecho una carrera de velocidad, que ni Usain Bolt, la hace tan rápido. El "bus", le pegaba rápido, pero había un embotellamiento espantoso. Yo me estaba poniendo nervioso porque el tiempo pasaba y tenían que estar para las 12 y media en el aeropuerto de Córdoba, que se encuentra a bastante distancia de Medellín. A las 12 y media llegaba y tal y como marcaba la ley, 3 horas antes de la salida en un vuelo internacional, allí estaba yo. Todo estaba bien, el billete lo había comprado por internet, metí la mochila y me dieron la tarjeta de embarque.
Ahora, aún, un poco nervioso por las prisas, me tomo una cerveza Club Colombia mientras escribo y espero. Por cierto nada barata, 7.300 Pc, unos 3 euros. Como tenía mucho tiempo, decidí pasar ya a emigración y así quedarme en la puerta de embarque a esperar. En emigración, todo iba bien, una "poli", guapa me mira el pasaporte, me pregunta por Colombia, que qué tal y todo eso y..., me dice o mejor me manda al control de narcóticos. No me lo podía creer. Como ya me lo conocía del viaje anterior a Colombia, sabía de que iba eso, no me importaba, pero me jodía. Otra "poli", me hace pasar, no una sino dos veces por la cinta  de rayos X, ya pensé que me iban a hacer tacto rectal de tanto mirar el estómago o lo que se viera en la maquinita. Finalmente me dice: buen viaje señor. No aguanto más y le pregunto : ¿ por qué me han hecho el control de narcóticos? Respuesta de la policía: aleatorio señor. Cojonuda respuesta, no había nadie, ni fila ni nada, solo estaba yo porque había entrado muy pronto y va la "tipa" y me dice que aleatorio. Como decía Manu Leguineche, en las fronteras lo mejor es callar, poner buena cara y sonrisa. No quise seguir conversando más y me fui a aburrirme a mi sala de embarque. Ah!, antes tuve que pasar otro pequeño control donde me preguntaron a ver con cuánto dinero salía de Colombia y hacia dónde me dirigía. Por ahora, eso fue todo en el aeropuerto de Medellín. Cambié antes el dinero colombiano que me había sobrado  dólares y me dieron 57$, que vendrán muy bien.
 El vuelo a Panamá duró 55 minutos. A mí, llegar a  Medellín por tierra y mar me llevo 3 días. El viaje estuvo bien, sin turbulencias ni nada, pero... lo del espacio vital! El avión, me fastidia un poco, no me gusta volar, pero bueno, sentado en mi asiento voy más o menos tranquilo, pero si el de adelante echa el asiento hacia atrás, como lo ha hecho, me pongo nervioso. Invade mi espacio vital en el avión, aunque sean solo unos centímetros, y yo necesito mi espacio para ir más o menos relajado. Puede parecer una tontería pero para mí es así. Mi espacio vital quedó invadido y me alteró. Todo esto lo estudié cuando hice el curso de postgrado de Educación Física en la UNI. Entonces no le hice mucho caso a todo esto, pero ahora sí, y de vez en cuando repaso los apuntes sobre temas como este del espacio vital, la actitud postural, etc.
 Bueno, después de todo esto quiero decir que ya estoy en Panamá capital. Llueve y no sé cómo es la temperatura exterior porque aún no he salido del avión. Otra cosa curiosa, todo el mundo, menos yo que estoy escribiendo, está de pie en el pasillo esperando que se abran las puertas y ya llevan mas de 10 minutos. ¿Por qué la gente en cuanto el avión toca tierra se pone de pie? Al final hemos salido todos a la vez. No he tenido problemas en la aduana, pero afuera no me esperaba nadie. He cogido un autobús y luego el metro para llegar a casa. Un tiempo, triste, lluvioso y en la casa solamente estaban mis suegros y mis hijos. Poca gente para lo que fue esta casa. No había comido y tuve que bajar a una tabernucha de mala muerte como las que cuenta Pérez Reverte en sus escritos, a comerme un perro caliente y 2 cervezas Balboa. Pero me sentí bien en ese lugar, como un parroquiano más, mientras un tipo sacaba a bailar a una negra gordita y los demás seguíamos el ritmo acompasando con nuestras botellas de cerveza. Posiblemente repita, entre esa gente me siento más seguro que en este Moll, desde donde mando esta crónica.

 Agur. Daniel